Mauro Varela hace un alto en Colombia. Después del amistoso contra Colombia, el entrenador de la Selección Argentina masculina de básquet sobre silla de ruedas le pone un freno ante tanto vértigo y responde las preguntas vía Whatsapp. Con esa claridad que lo caracteriza prefiere la cautela en la previa de la Copa América de Cali. Aunque también sabe que tiene un plantel de jerarquía para lograr la clasificación al Mundial de Alemania 2018.

¿Cómo llega Argentina a la Copa América? ¿Para qué está la Selección?

Legamos luego de un proceso de casi un año de preparatoria con algunas dificultades, pero estamos bien. Los amistosos nos dieron una mirada sobre lo que veníamos haciendo y, a partir de ahí, poder trabajar para mejorar algunas cuestiones y también para sostener lo que estamos haciendo bien.

¿Qué nos podés contar de los rivales de Argentina? ¿Cuál es el equipo a vencer?

Cada rival de la frase regular tiene su importancia y característica y Argentina está preparada para hacer buenos planteos. A priori, Canadá es el rival más fuerte. No obstante, no hay que pensar en ellos porque son el último partido. Primero hay que enfocarse en Puerto Rico, el equipo contra el que debutaremos.

¿Cuál es el punto fuerte de la Selección? ¿Qué es lo que más te preocupa?

Argentina tiene muchos puntos fuertes y seguramente debiles, como cualquier equipo. La Selección cuenta con muchos jugadores experimentados y eso es un punto importante. Pero la experiencia hay que saber utilizarla en los momentos justos, en los momentos indicados del juego, de la fase y del cruce. Esta experiencia sirve para entender que todas las Copas Américas no son iguales. El grupo está fuerte, los jugadores están bien y la Copa América va a poner a prueba cómo está amalgamado el grupo, qué fortaliza mental tiene para soportar esta clase de torneos en los que están los mejores jugadores.

¿Cómo te imaginas al terminar la Copa América? ¿Con Argentina con el boleto para el Mundial?

El primer objetivo es el de lograr la clasificación y para esto tenemos que concentrarnos en la fase regular. Hay que poder jugar disciplinadamente muy bien, corregir los errores que aparezcan y mejorar los aciertos. Una vez que logremos la clasificación podemos pensar en conseguir una medalla. Esto es paso a paso. La mente, ahora, está puesta en la fase regular. En paralelo iremos trabajando en el scouting, que es importante en este tipo de torneos ya que nos habilita para empezar a entender la estrategia del rival y también poder empezar una idealización de nuestra tactica. Nuestro objetivo es pensar siempre en ir evolucionando progresivamente a medida que va transcurriendo la fase regular. Y esa evolución nos va a permitir llegar en un nivel óptimo a nuestro primer cruce, el que determina el pasaje a Hamburgo.