El club Sportsmen Unidos, de Rosario, es como la segunda casa de Facundo Arregui. “Prácticamente desde que nací me la paso en el agua, entreno ahí desde siempre: hice escuelita de natación, desde 2008 practico waterpolo y en 2012 comencé a competir en la natación paralímpica”.

Su “explosión” fue temprana: en el Parapanamericano Juvenil que se disputó en 2013 en Buenos Aires debutó representando a la Argentina; ganó tres medallas doradas y una plateada, y fue nombrado como el mejor deportista de la delegación. Tres años después, con 18 años, se prepara para sus primeros Juegos Paralímpicos: “Creo que en este 2016 mejoré mucho en cuanto a la calidad de los entrenamientos, me siento mejor que años anteriores a la hora de entrenar y creo que eso es clave, más ahora, a tan poco tiempo para ir a Río de Janeiro”.

Concentraciones en el Cenard, un torneo europeo en Portugal, el Open de FADESIR y cinco mil metros de pileta por sesión de entrenamientos, en doble turno… Una preparación de lo más exigente para llegar a los Juegos listo para darle pelea a los grandes de los 400 metros libres: “Un ruso, un ucraniano y un noruego son los tres más fuertes. En el Europeo pude ganarle al ucraniano, así que creo que él será el rival a batir en Río”. Sus expectativas están puestas en “llegar a una final en los 400 libres, y si consigo eso me gustaría luchar por conseguir una medalla”. No hay imposibles y ya lo demostró en Toronto.

Sus referentes en la natación son el estadounidense Michael Phelps y Federico Grabich, oriundo de Casilda. A las becas del Enard y la Secretaría de Deporte le suma la contribución de la provincia de Santa Fe, además de contar con el patrocinio de Arena. Y, tan importante como los anteriores, el “apoyo incondicional de mis viejos (Fernando y María Laura) y mi hermana (Camila). Sin ellos, sería más que difícil”.

Mientras está terminando el 5º año del secundario en el colegio Los Arrayanes, piensa en lo que sigue: “Voy a estudiar Psicología, y quizás empiece cursos de radio y periodismo”, comenta.

-Todo se va dando muy rápido: ¿qué tiene de especial ir a los Juegos?

-Además de un orgullo muy grande, para mí significa la posibilidad de demostrar de que no existen límites predeterminados, si uno se propone llegar lejos y trabaja para lograrlo, seguro lo va a conseguir.